domingo, 14 de junio de 2009

Mauricio: Que también yo he necesitado esta casa para descubrir mi verdad. Ayer no había aprendido aún de qué color son tus ojos. ¿Quieres que te diga ahora cómo son a cada hora del día, y cómo cambian de luz cuando abres la ventana y cuando miras al fuego, y cuando yo llego y cuando yo me voy?
Isabel: ¡Mauricio!
Mauricio: Siete noches te he sentido dormir a través de mi puerta. No eras mía, pero me gustaba oírte respirar bajo el mismo techo. Tu aliento se me fue hacienco costumbre, y ahora lo único que sé es que ya no podría vivir sin él; lo necesito junto a mí y para siempre, contra mi propia almohada, en tu casa o en la mía, ¡qué importa! Cualquiera de las dos puede ser la nuestra. elige tú.



-los arboles mueren de pie-

1 comentario:

Aguus dijo...

ajaj yo lo leí eso xd , no posta , esta bueno, ajja :B , te amoo gat fiera. :)