Rompo las barreras que me impiden ser libre,
me saco las cadenas que no me dejan respirar,
salgo del cuento de hadas y felicidad,
del mundo lleno de flores y colores,
para sufrir por un amor imposible y sin feliz final...
El amor es un juego peligroso,
tentador y bastante cuidadoso:
ata cada hilo con suma precisión.
Lástima que a veces no suele ser amor,
solo es una disimulada atracción,
y caes, porque ese traidor no sabe hilar,
entonces te hace delirar, equivocar,
llorar, desesperar, pensar en morir
no entender cómo vivir
vivir sin aquel a quien amas,
aquel que encontró a otra más.
Siento mi cuerpo sobre una mesa
que por derrumbarse está,
atado mi cuello a una soga
que poco a poco se ajusta más.
Sueles ausentar en mi vida,
y vienen a mí las ganas de desaparecer,
pero siempre logras consolarme,
hacerme sentir bien;
y esa es la mejor parte del juego
en el que descubro la palabra a tiempo
y no me considero ahorcada.
Luego de ver que no hubo promesas cumplidas,
trato de unir las partes de mi roto corazón,
y apagado el poco fuego que quedó
veo nada alrededor,
pero si cenizas quedaron de este aparente amor,
chocaron con caída libre causando intolerable dolor,
dejando una profunda cicatriz de aquel sentimiento
ese mismo que había crecido desde muy dentro
y que inesperadamente poco duró...
el verano los corazones ablandó
pero el frío invierno los sentimientos congeló,
solo tormenta oscureció esos días de dolor;
ni un rayo de sol, ni un poco de suerte nos ayudó.
Pensé que lo tenía todo,
y sin darme cuenta, encontré solo abandono.
Él no supo amarme y no lo pude tolerar
Pero aunque parezca mentira
junto a mi casa,
me saco las cadenas que no me dejan respirar,
salgo del cuento de hadas y felicidad,
del mundo lleno de flores y colores,
para sufrir por un amor imposible y sin feliz final...
El amor es un juego peligroso,
tentador y bastante cuidadoso:
ata cada hilo con suma precisión.
Lástima que a veces no suele ser amor,
solo es una disimulada atracción,
y caes, porque ese traidor no sabe hilar,
entonces te hace delirar, equivocar,
llorar, desesperar, pensar en morir
no entender cómo vivir
vivir sin aquel a quien amas,
aquel que encontró a otra más.
Siento mi cuerpo sobre una mesa
que por derrumbarse está,
atado mi cuello a una soga
que poco a poco se ajusta más.
Sueles ausentar en mi vida,
y vienen a mí las ganas de desaparecer,
pero siempre logras consolarme,
hacerme sentir bien;
y esa es la mejor parte del juego
en el que descubro la palabra a tiempo
y no me considero ahorcada.
Luego de ver que no hubo promesas cumplidas,
trato de unir las partes de mi roto corazón,
y apagado el poco fuego que quedó
veo nada alrededor,
pero si cenizas quedaron de este aparente amor,
chocaron con caída libre causando intolerable dolor,
dejando una profunda cicatriz de aquel sentimiento
ese mismo que había crecido desde muy dentro
y que inesperadamente poco duró...
el verano los corazones ablandó
pero el frío invierno los sentimientos congeló,
solo tormenta oscureció esos días de dolor;
ni un rayo de sol, ni un poco de suerte nos ayudó.
Pensé que lo tenía todo,
y sin darme cuenta, encontré solo abandono.
Él no supo amarme y no lo pude tolerar
Pero aunque parezca mentira
junto a mi casa,
yo y mis dos ojos, vimos lágrimas recorrer su rostro
sentí como la culpa recorría sus venas
desparramándose junto a miles de penas
sentí como la culpa recorría sus venas
desparramándose junto a miles de penas
no usó los sentimientos antes de pensar
al error lo acompañó la razón
y al pozo de la mano me llevó.
Sigo deambulando a su lado,
la esperanza no me abandona todavía,
como no pienso abandonarlo yo a él.
Sé que entre ambos queda una vela
que con esfuerzo trata de dar luz a este oscuro lugar
un no se qué, que hace que tiemble al verlo
que la voz se me apague al querer hablar.
El dolor de ambos es insoportable,
vernos a la cara nos parece imposible
aun más teniendo ese lazo impenetrable
tapando nuestros ojos y atando miles de sueños.
Solo queda escribir el cuento,
el cuento de aquella historia
que prometimos, no tendría final
y mírenos ahora tan solitos,
tan tristes, sobre diferentes camas,
echando de menos a quienes tanto esperabamos.
Besos y abrazos ya se tatuaron en la piel,
las palabras se pierden en mis sueños,
y aun me ruborizo al recordar su sonrisa,
que iluminaba mi vida,
él era sol de cada día.
-Sigo remando,
con este barco hecho pedazos,
con este corazón que esta dejando de latir lentamente,
pensar que te encantaba escucharlo galopar-
Recordamos que dejamos algo atrás,
olvidamos que lo recordamos,
y no lo pasamos nunca más.
-dedicado a aquel que nuestro amor ahorcó-
la esperanza no me abandona todavía,
como no pienso abandonarlo yo a él.
Sé que entre ambos queda una vela
que con esfuerzo trata de dar luz a este oscuro lugar
un no se qué, que hace que tiemble al verlo
que la voz se me apague al querer hablar.
El dolor de ambos es insoportable,
vernos a la cara nos parece imposible
aun más teniendo ese lazo impenetrable
tapando nuestros ojos y atando miles de sueños.
Solo queda escribir el cuento,
el cuento de aquella historia
que prometimos, no tendría final
y mírenos ahora tan solitos,
tan tristes, sobre diferentes camas,
echando de menos a quienes tanto esperabamos.
Besos y abrazos ya se tatuaron en la piel,
las palabras se pierden en mis sueños,
y aun me ruborizo al recordar su sonrisa,
que iluminaba mi vida,
él era sol de cada día.
-Sigo remando,
con este barco hecho pedazos,
con este corazón que esta dejando de latir lentamente,
pensar que te encantaba escucharlo galopar-
Recordamos que dejamos algo atrás,
olvidamos que lo recordamos,
y no lo pasamos nunca más.
-dedicado a aquel que nuestro amor ahorcó-
(sigo intentandolo!-espero que guste)
No hay comentarios:
Publicar un comentario