Hay muchas cosas que nos molestan, algunas las dejamos pasar, otras las decimos y punto. No siempre lo que nos perturba es muy importante, pero en ciertos momentos no pensamos en otra cosa que decirlo, gritarlo, sacar de muestras gargantas toda esa furia que quizá esté mezclada con otras cosas que desconocemos. En otros momentos, quizá hay cosas que las dejamos pasar sólo porque creemos que no vale la pena pelear. Por otro lado hay otra complicación, ese momento, el momento en el que te pones a pensar cuantas dejaste pasar, la furia guardada por tanto tiempo empieza a quemarte la garganta, buscas el peor momento, porque nunca te pasa en buenos momentos, vomitas todo eso, y al final no ganas nada, sólo aterrizar y darte cuenta de que acabas de meter la pata de una manera fenomenal. Siempre que eso les pasa a los demás, sabemos como criticarlo, pero nunca sabemos, aunque creemos que si, lo que en realidad se tendría que haber hecho.
Obviamente este es mi punto de vista, quizá me esté equivocando, pero tengo tanta..."experiencia" en este tipo de situaciones, que a veces me pongo a pesar " pero si hacia esto..". O sea, mi conclusión, es que si te guardas todo adentro "explotas" si o si no te queda opción, salvo que seas demasiado paciente como para guardar todo, pero de alguna manera te afecta siempre. Si lo vas diciendo de a poco, te tratan de forro, malhumorado, ortiva, etc., cuando en realidad estas tratando de evitar la futura explosión, es decir, en qué quedamos?
Quizá algunos prefieran que les mandemos todo de una, lo cual me parece que hiere demasiado, lo sé, porque lo hice, y ahora me arrepiento muchísimo; pero a los que prefieren no pasar esa situación ,que no se quejen de nuestro intento de evitarla, a nadie le gusta que nos digan que hacemos algo mal, a ninguno nos gustan mucho las críticas malas pero hay que bancarsela, más por que si conocés a la persona que te lo dice, y de verdad creés en esa persona, sabé que lo dice por tu bien no hay porque enojarse, sino tratar de mejorar en lo que se puede, de a poco. Para eso están los amigos, para no dejar que choquemos la cabeza contra la pared, o en todo caso para darnos un hielo para que no se nos haga el chichón. Bueno, hablando en serio, yo, personalmente ya no sé que hacer en este tipo de situaciones, no puedo saber lo que cada uno pretende que haga no leo mentes por desgracia eso facilitaría las cosas, pero no , osea mejor pongamosnos a pensar en que al otro tampoco le hace mucha gracia decirlo , y es por eso que hay que escucharlo, porque es solo para ayudarnos, aunque nos hagamos lo duros, y pensemos que no es verdad lo que nos dicen [no digo que no haya veces en las que la otra persona exagera], en el fondo, si es verdad, nos vamos a sentir tocados, si no, no hay de que preocuparse, pero tampoco de qué enojarse.
Dejo esto inconcluso pero me gustaría que muchas personas, incluyendome, pensemos en esto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario